Análisis de "La Revolución de Mayo", Juan Bautista Alberdi; 1839 - Parte 3

 


PARTE TERCERA: EL 25, O LA REVOLUCION

Escenas 1-3

Domingo French aparece como otro miembro de los revolucionarios más radicales, junto a Moreno. Se oponen a los más conservadores, como Saavedra.

Escena 4

Beruti:
No, no; es mejor que un parlamento, señores, una diputación del pueblo, parta ahora mismo cerca del Cabildo. Ustedes, señores (Separa tres) digan ustedes al cuerpo Capitular, que el pueblo y no un hato de facciosos se halla en las más viva conmoción; que el pueblo, y no un hato de facciosos, rechaza absolutamente del frente del poder a la persona de D. Baltasar Cisneros como Virrey del suelo, como presidente de la junta, como jefe del ejército, bajo todo carácter oficial, y cuya remoción absoluta y completa, manda el pueblo, y no un hato de facciosos, sea decretada por el cabildo en este mismo instante; porque de lo contrario, de cuanto desastre va a ser la consecuencia inevitable de su denegación, nadie debe ser responsable sino el Cabildo que ha usurpado, en semejante nombramiento, un derecho que no ha recibido del Congreso.

  • Beruti habla acá del poder del pueblo. Una táctica común de los gobiernos es decir que cualquier oposición es solo un grupito de revoltosos que hace mucho ruido, en vez de reconocer que es la voluntad de la mayoría o, al menos, de una gran parte de la gente. Esta es una herramienta del Estado para desmerecer y minimizar los esfuerzos de la oposición que surge desde las bases.
 

French 
Vaya usted por los barrios más remotos de la ciudad a exhortar al pueblo para que asista a la plaza; ¡que la patria está a pique de sucumbir; que el tirano tiene intenciones de sostenerse por la violencia y por el fuego; que la población más noble y más sensata va a ser acuchillada!

diga usted que nadie se presente desarmado, porque la lucha debe ser sangrienta y reñida. (Vase y aparte) Porque esto de morir como cordero, es un demonio.

¿No lo ve usted? Van a ceder, decía usted ahora. ¡Oh! mi amigo, usted no conoce todavía esta clase de gente: no cederá sino a balazos. Es cobarde, yo bien lo sé, pero insolente también cuando no ve cercano el castigo. Ella volverá atrás, sí, yo no lo dudo, pero será después que hayamos hecho silbar veinte balas por sus oídos. ¿Quieren ustedes oír mi opinión? Sin gastar más miramientos nosotros no debemos parar hasta no haber penetrado en la sala misma del Cabildo, y hecho borrar de la lista del poder, por la fuerza de las armas, un nombre que el pueblo detesta, y que no reconocerá sino después de haber sido reducido a cenizas.

  • El autor (a través de las palabras de French) quiere mostrar el verdadero peligro y la violencia que enfrentaron los revolucionarios. Un recordatorio del poder de la violencia del Estado y del peligro, y muchas veces de la violencia, que el pueblo debe usar para contrarrestarla.


French:
Los jefes de la fuerza somos nosotros, porque nosotros, somos los jefes del pueblo, que es la fuerza de la fuerza, el rayo del mundo, el Dios de la tierra. Lo que nosotros habremos hecho en su nombre y con su autoridad, será santo por siempre y para todos, porque el pueblo todo lo santifica, todo lo legitima.

  • Acá French está mostrando que el pueblo tiene el poder supremo. Un poder que les fue dado por Dios. Esto está en directa contradicción con la idea de que la monarquía recibe su poder de dios.

French
¡Pues no, señor! Eso es mal hecho, eso es injusto, eso es atroz; eso no será repetido en lo futuro. ¡A ver, a ver! Que vengan esos negros, que se incorporen a nosotros, que se mezclen con el pueblo. Ellos también son nuestros hermanos. Hijos de la libertad y de la patria, ellos también están en el deber de pelear por la conquista de sus santos derechos. Que vengan, sí, son nuestros hermanos. No hay colores, ni ante Dios, ni ante la patria. Uno solo es el linaje de los hombres; la palabra “negro” no está escrita en el Evangelio. También para ellos se ha levantado el Sol de Mayo: a su fecunda luz de hoy más en adelante, o todos los hombres seremos iguales y hermanos, o todos dormiremos hermanos en un común sepulcro.

  •  El autor se encarga de mostrar que, al menos los más radicales de los revolucionarios, veían a los negros como parte de la revolución y del nuevo país. Qué tan cierto es esto, es difícil de decir. ¿Será solo el autor queriendo que los revolucionarios tuvieran ideales idealistas? ¿O realmente era así como al menos algunos de los revolucionarios sentían? Esto habla del aspecto utópico de la revolución y también puede verse como una forma de mostrar que Argentina es un pueblo de orígenes mezclados: blancos, negros, criollos.

  • La ironía de esto, por supuesto, al mirar la historia del teatro en Argentina, es que los esclavos eran utilizados como actores y personal de escenario en los teatros. Así que los actores que interpretaban a estos personajes negros bien podrían haber sido esclavos, ya que la esclavitud no se eliminó realmente en Argentina hasta alrededor de 1869.

Un hombre negro:
¡Y es cierto, hombre! Yo no sé por qué a los pobres negros no los hemos querido reconocer por hombres hasta ahora, siendo así que ellos también tienen dos pies, dos manos, dos ojos, narices y orejas, como todo el mundo. ¡Picardías de los antiguos! Si los negros no son hombres, ¿qué son pues? ¿pájaros? ¿pescados? Y si son hombres ¿qué quiere decir hombre negro y hombre blanco? El Salvador del mundo, el dios de los hombres ¿empleó alguna vez este lenguaje de división, de anarquía y de injusticia?

DÍAZ VÉLEZ: 
Los negros saldrán de la degradación; un inmenso porvenir está destinado para esta rama noble y colosal de la humanidad; ella no vino al mundo inútilmente, una misión la espera, que va a comenzar. El siglo 19 verá la rehabilitaciónde la raza negra, en la consideración de la especie humana. Santo Domingo será la tribuna de este corolario supremo de la regeneración republicana: la humanidad va a completarse. Sus santas prerrogativas van a ser universales. El santuario del pensamiento va a descubrirse para todos los humanos. La tribuna y la cátedra recibirán al negro como al blanco. Y un día, que no diste medio siglo de nosotros, un día también los negros se sentarán en los bancos de nuestras Asambleas Legislativas, después de haberse sentado muchos años en los bancos de las Universidades y de las Academias, y su voz como la nuestra será redactada como ley, en los códigos de la Nación. ¡Y entonces esa raza ennoblecida levantará sus ojos al Sol de Mayo, y golpeará sus manos trasportada de gratitud y de alegría! Sé testigo tú, noble joven, de nuestras palabras y de nuestros actos de este día, y vive largos años para decir a los nietos de tu raza, lo que ella debe a los primeros que vieron saltar el Sol de Mayo.
  • Capaz es mi cabeza de gringo que se impone y ve las cosas desde el contexto de Estados Unidos, pero esto me parece que el autor está intentando forzar la idea de que los revolucionarios se mantuvieron fieles a sus ideales de libertad utópica más de lo que probablemente lo hicieron. Esto podría ser un ejemplo de blanquear la historia para hacer parecer que estos hombres también eran antiracistas. Pero quizás al menos algunos de ellos realmente lo sentían así.

Escena 6

1o. Que la Junta Capitular disuelva inmediatamente la Junta gubernativa instalada por usurpación ayer 24 de Mayo, compuesta del Presidente Cisneros y los vocales Saavedra, Sola, Castelli e Inchaurregui.  
2o. Que en su lugar componga inmediatamente una nueva Junta gubernativa, compuesta de los siguientes candidatos. 
Presidente y Comandante General de armas:
Don Cornelio Saavedra
Vocales: Castelli
Belgrano
Azcuénaga
Alberti
Mateu
Larrea
Secretarios: Paso
Moreno

3o. Serán condiciones necesarias y absolutas de la existencia de este nuevo poder en tanto que un Congreso de toda la nación no se convoca. El mantenimiento del orden público y la inviolabilidad de los ciudadanos, la independencia del poder judiciario en la gestión de la justicia pública. La manifestación mensual de los gastos del estado. La abnegación en favor del cuerpo Capitular de la facultad de establecer el impuesto. La publicación de una expedición inmediata y necesaria de un Ejército que antes de 15 días, marchará en protección del establecimiento de estos principios, en el interior del país, primeramente; más tarde, si el caso lo demanda, en toda la extensión del continente americano.
  • La lista de demandas de los revolucionarios. La lista, como muchos movimientos independentistas de la época, exige un sistema más democrático de gobierno liberal.

VIEITES: (Al pueblo) Hijos de Buenos Aires: el pueblo es libre, ¡viva la Patria!
TODOS: ¡Viva la Patria!
VIEITES: El pueblo es Rey, ¡viva la libertad!
EL PUEBLO: ¡Viva la libertad!
VIEITES: ¡La faz del mundo acabáis de cambiar en este instante! Habéis derrocado en pocas horas un trono que tres siglos estaban sosteniendo. Razas enteras habéis sacado de la nada. El solo aspecto de vuestra cólera ha hecho deponer temblando a la tiranía una dominación de 300 años.Podéis abrazar la victoria sin temor de ensangrentarla con vuestras manos: sois libres sin haber sido homicidas. Millares de generaciones os deben ya la vida. ¡Sois los padres de mil mundos! ¡Vivan los vencedores de Mayo!
  • Muy lindo texto. Ustedes son los padres de un millón de mundos. El autor hace un buen trabajo al recordarnos que este grupo de personas será por siempre los padres de la libertad de Argentina.

Vieites:
Éramos esclavos; ahora somos libres. Éramos un rebaño de carneros: ahora somos una Nación Soberana. Éramos siervos los unos, amos los otros: hoy somos todos iguales y hermanos. El dogma del Evangelio ha pasado a la política. El código de Dios, es el código del Pueblo. Gloria a los campeones de la revolución de Mayo.

  • Otro texto muy lindo. Este texto realmente resalta el sentimiento utópico del momento de la revolución, esa sensación de que el pueblo finalmente es libre. Vale la pena señalar que el autor consideraba que muchas de las promesas e ideales de la Revolución de Mayo no se concretaron. Luego, el autor ayudó a redactar la Constitución de 1853. En un contexto teatral, esta obra debió ser muy política. Ver a estos héroes repetir esos ideales utópicos que el pueblo sabía que no se estaban cumpliendo después de la revolución.


Vieites:
¡Son los principios de Washigton [sic] y Lafayet [sic], de Sydney y de Rousseau, de todos los hombres célebres que han ilustrado los fastos de la civilización humana! Acabáis de emparentar con esta raza de gigantes; la luz de su aureola ha caído en vuestros cráneos, y estáis bautizados hijos de la civilización y de la libertad; les debéis la vida a que nacéis y la luz nueva que se abre a vuestros ojos; son vuestros padres. ¡Nuestra revolución es la hermana menor de las revoluciones de los Estados Unidos y de Francia! ¡Todas tres tienen por padre al siglo de Rousseau! ¡al siglo de Voltaire, de Montesquieu y de Diderot, al siglo 18 de ambos mundos! ¡Vivan nuestros ilustres padres los filósofos del siglo 18! 

  • Es interesante ver acá la influencia extranjera de las revoluciones en Francia y Estados Unidos. Supongo que nunca había pensado mucho en cómo estas diferentes revoluciones se influenciaron entre sí.



UNA VOZ: ¡Mueran todos los gallegos abortados por la España!
(Un silencio profundo es la respuesta.)

  • El autor acá parece recordarnos que los líderes revolucionarios eran lo suficientemente profundos y morales como para no entretener la idea del odio o la violencia hacia el pueblo español. En el caso de nuestro proyecto, es un recordatorio de que, al menos en teoría, Argentina era pensada como un lugar inclusivo, partiendo de que la revolución estaba en contra de la estructura de poder español y el dominio extranjero, no contra los españoles en general.


  •  
    Vieites:
    ¡No! ¡Quinientas veces no! ¡La revolución de Mayo, no será homicida, ni con el pensamiento ni con el deseo! Es la victoria del pueblo, y el pueblo es la humanidad; es el triunfo de la patria, y la patria es la congregación de la especie humana. Sólo quería una muerte: la de la tiranía, y la tiranía ya no existe, la revolución no tiene más votos fúnebres. Los gallegos, en tanto que españoles, son nuestros padres; nosotros no seremos patricidas [sic]. En tanto que hombres, son nuestros hermanos; nosotros no seremos fratricidas; ellos no fueron nuestros tiranos; tiranizados ellos como nosotros, fueron nuestros compañeros de opresión, como serán en adelante nuestros compañeros de libertad; no queremos vengarnos con víctimas que a su vez piden también venganza. La revolución de Mayo no será un motín estrecho del espíritu local, no será una victoria de pandilla, un accidente aislado de villano interés; será un espléndido detalle de una obra que se extiende a toda la humanidad, será un grandioso episodio de una ley que trae su desarrollo desde las repúblicas de Grecia y de Roma, y propende a dominar la superficie entera de la tierra; producto necesario de todos los progresos humanos, ella es una propiedad de la civilización universal; es un triunfo de la razón general, una victoria del espíritu humano, una conquista de todos, una jornada de la humanidad en la eterna campaña de sus progresos indefinidos. ¡A todos los hombres del mundo, pues, salud y parabienes, porque de todos es la victoria y la conquista! Españoles, franceses, ingleses, alemanes, italianos, todos somos hermanos, porque todos somos hombres, hijos de un mismo padre, Dios, miembros de una misma familia, la humanidad. Desde este día, pues, nosotros no conocemos extranjeros. No que el francés deje de ser francés, que el inglés deje de ser inglés, que el americano deje de ser americano en este suelo; sino que el francés, el inglés, el americano sean hombres y hermanos en América, como lo son en la naturaleza y la verdad. ¡Vivan pues todos los hombres y las naciones de la tierra!
  • ¡Guau, este es un texto increíblemente bien escrito! Un hermoso recordatorio de lo que las revoluciones realmente representan. Se trata de la libertad para todos. Esto es especialmente interesante en el contexto de un momento de la historia argentina en el que muchos en el poder intentan usar a los extranjeros como chivos expiatorios y como un "enemigo" para ganar poder. Este texto podría ser muy útil para nuestro proyecto.


  • Vieites:
    Pensad que el poder que vais a recibir en depósito, no es ya el poder usurpado de un soberano extranjero: tiene de hoy más dos propietarios exclusivos: Dios en el cielo, y el Pueblo Argentino en la tierra. Al Pueblo es pues, a quien tendréis que restituirle ileso algún día, en las personas que habrá tenido a bien elegir por sus representantes. Recordad en todos los momentos, que no tenéis en él otra parte que el honor de ser sus depositarios; que no sois más que unos altos comisarios del país; que los inciensos y los homenajes de que vais a vivir circundados, no son tributarios a vosotros, sino al pueblo en vuestras personas; que cuando el pueblo os ordene descender, tendréis que obedecerlo sin que debáis quedaros con otro producto que el honor de haberlo servido religiosamente. No vais a gestionar negocios vuestros; no tenéis para qué poner en ejercicio vuestras pasiones personales: vais a convertiros en órganos ajenos; vais a abnegaros de vosotros mismos; vuestras pasiones, vuestras ideas, vuestros instintos no deben ser otros que las pasiones, las ideas y los instintos del pueblo; al revestir la personalidad nacional, vais a abdicar la vuestra. Ya no seréis vosotros: seréis el pueblo; vosotros solos no seréis nada: lo seréis todo por el pueblo y para el pueblo.

    • Sabiendo lo que sabemos de la historia argentina y, especialmente, de las ideas políticas del autor, creo que es seguro decir que este texto no solo sirve para mostrar las advertencias de Vieites sobre el posible desmoronamiento de los ideales en el futuro de la nueva nación. Creo que este texto es más bien descriptivo de lo que el autor vio ocurrir en su amada Argentina durante su vida, no mucho después de la revolución, cabe aclarar. Ver cómo el poder del Estado crecía y era liderado por hombres que se convertían en su propia versión del tirano contra el que alguna vez habían luchado. El autor quiere recordarle a su audiencia en 1839 las promesas y los ideales de libertad, territorio y dignidad por los que se luchó en la revolución, para que la nación pueda volver a esos ideales. Me pregunto qué escribiría sobre la Argentina de hoy.


    French: 
    Demos gracias a los franceses que, en el otro continente, han probado la impotencia de nuestros tiranos, y a los ingleses que en el nuestro, han probado el poder de los americanos; la conquista en ambos mundos, ha ocasionado nuestra libertad; de la injusticia ha nacido la independencia: los tiranos han creado las libertades de la tierra. Pretendieron ser nuestros amos: hoy somos sus iguales. En recompensa de sus balas les brindamos nuestra hospitalidad.

    • Me sorprende continuamente lo seguido que los revolucionarios en esta obra agradecen a los extranjeros. Está claro que entienden y aprecian la influencia de personas de otras partes del mundo.


    Reflexión final sobre La Revolución de Mayo: 

    Este texto es un testimonio de la Revolución de Mayo, una mirada histórica a la fundación de una Argentina libre e independiente. Muestra las diferencias entre los distintos revolucionarios, algunos más progresistas y agresivos, otros más conservadores. Repite una y otra vez los ideales utópicos de los fundadores y del pueblo que los apoyó. También se repite la influencia extranjera en la revolución, no solo de la tiranía de España, sino también de cómo los revolucionarios miraron a Francia, Estados Unidos y otras revoluciones anteriores en busca de guía e ideales. En general, ofrece una visión fantástica de la Revolución de Mayo y los personajes importantes dentro de ella.

    Lo que es importante para nosotros en este proyecto es también que esta obra fue escrita en un momento particular. Esta obra no es solo una celebración histórica, sino también un recordatorio para la audiencia de lo que había salido mal y lo que aún podía salir mal en la nación en ciernes. El autor está usando su libertad de expresión para recordarle al pueblo argentino los ideales utópicos sobre los que se construyó la nación. Les recuerda no alejarse demasiado de esos ideales de libertad, democracia y soberanía. Es una discusión sobre la libertad, el territorio y los ideales utópicos.

     

     

     


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